ESPECIAL PARA DIARIOANDINO

El uso medicinal de la planta de Cannabis y su historia

El Lic. Gustavo Perea explica los orígenes del uso de esta planta.
El uso medicinal de la planta de Cannabis y su historia
13/02/2020
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or Lic.Gustavo Perea*

El USO MEDICINAL DE LA PLANTA DE CANNABIS, “LA MARIHUANA”, es un tema que tomó auge y amplia difusión pública a partir de la Sanción  de la LEY 27350, que establece un marco regulatorio para la investigación médica y científica del uso medicinal y terapéutico de la planta de cannabis y sus derivados

Esto generó  una gran expectativa sobre la utilización y la utilidad terapéutica, que ha  llevado a muchas personas a implementar el uso para diversas dolencias, con distintos resultados en su aplicación dependiendo siempre de las experiencias personales en la utilización. 

A pesar de que el uso del Cannabis se promueve en miras del cuidado integral de la salud, es mucho aún lo que resta por difundir y educar sobre el tema. 

Cuando en los ámbitos institucionales como escuelas u hospitales, se plantea el tema del uso y los usuarios, el abordaje del tema, aún depende mucho de los prejuicios e ideas relacionadas a enfoques reduccionistas… preguntas y afirmaciones como ¿Es legal?... ¿Cómo se consigue? si la marihuana está prohibida... Aún no hay evidencia científicasolo para epilepsia refractaria...etc., esto no hace otra cosa subordinar el Cannabis y sus usuarios a la ilegalidad y la clandestinidad.

Para poder clarificar algunos aspectos relacionados a estos prejuicios e interrogantes, es que desde la ONG Cannabis Medicinal Río Negro, nos propusimos difundir e informar mediante esta columna sobre aspectos esenciales y necesarios para considerar el uso del cannabis,  que permita brindar fundamentos que lleven la discusión por los andariveles de utilizar el cannabis, “la marihuana”, como una droga de uso terapéutico controlada y regulada, incluso para el uso recreacional.

Para poder llevar la discusión hacia esos destinos debemos atender a lo que su historia nos enseña. “POR MILES DE AÑOS LA MARIHUANA HA SIDO UNA PLANTA CON TODOS SUS POTENCIALES, TOTALMENTE LEGAL”, así lo demuestran las investigaciones realizadas entre las cuales podemos mencionar, de las drogas en general la magistral obra de Antonio Eschotado “Historia general de las drogas”, y en particular sobre el cannabis,  la obra de Chris Cornrad “Cannabis para la Salud” , entre muchas otras, que realiza un pormenorizado recorrido sobre los avatares de esta planta a lo largo de la historia de la humanidad. 

Se considera que es una planta originaria de Asia Central, la cual se cultiva y se consume mucho antes de la aparición de la escritura. Sus antecedentes datan que ha sido utilizada con fines recreacionales, medicinales, religiosos, y en la industria textil. 

El empleo médico confirmado y más antiguo del cannabis corresponde a China. En 3750 a. de C. un campesino filósofo llamado Shen Nung, cuya  contribución consistió en dar a conocer al pueblo el valor de la planta de cannabis o ta ma. Enseñó a los chinos a plantar y cosechar cáñamo y a incorporar las semillas a la dieta. 

En el siglo XVI a. de C., el egipcio papiro de Ebers consignaba el uso médico del cannabis, y también se empleaba en rituales de «ingestión de humo" de incienso a fin de comunicarse con Dioses.

Dioscórides -médico particular del emperador romano Nerón- alabó la planta del cáñamo por sus propiedades terapéuticas y comerciales, y la clasificó con el nombre que aún lleva: Cannabis sativa.

La ciencia estuvo férreamente controlada en Europa después de la decadencia del Imperio romano y a causa de la represión de los conocimientos durante la edad de las tinieblas. La Inquisición impuso brutalmente la prohibición del método científico, la medicina herbaria y reprimió a cuantos se apartaron de la ortodoxia política de la Iglesia medieval

Quinientos años después, el Constantino politanus incluyó el más antiguo dibujo botánico que existe de esta planta.

En el siglo XIII, Ibn alBaytar mencionó el cannabis porque los marinos musulmanes consumían habitualmente hachís para luchar contra el mareo.

Durante el Renacimiento, la invención de la imprenta aceleró la transmisión de conocimientos y la aparición de barcos más veloces contribuyó a la difusión de la información. Con estas apariciones, se supo en Europa, que los habitantes del sur de Rhodesia añadían cannabis a sus mezclas de medicinas herbarias para tratar la malaria, la disentería, el envenenamiento sanguíneo, el ántrax y otras enfermedades.

El médico portugués Garcia de Orta viajó a la India para practicar la medicina, donde cruzó selectivamente varias cepas de cannabis resiníferas y, en 1563, redactó un tratado científico sobre sus usos terapéuticos.

Cuando Napoleón invadió Egipto, los médicos franceses que acompañaban a los soldados se dedicaron a investigar el valor terapéutico del cannabis. El uso no se limitaba a las semillas y las raíces, ni siquiera a las hojas. 

Impregnada por la cultura musulmana, la región conocía muy bien los efectos psicológicos del cannabis y los artesanos recogían la resina pegajosa, la prensaban y la convertían en potentes y concentradas piedras de hachís, de color rubio claro o ámbar oscuro. El cultivo, el procesado y la comercialización de la resina era una de las principales actividades comerciales de la zona.

El médico Louis Aubert-Roche investigó el cannabis, con un libro de 1840 sobre el empleo del hachís para tratar la peste, la fiebre tifoidea y otros trastornos físicos.

El psicólogo Jacques-Joseph Moreau de Tours se interesó por la influencia del hachís en la mente. Moreau planteó la hipótesis de que las sustancias psicoactivas podían servir para tratar o reproducir la enfermedad mental y contribuir a la curación de los enfermos. Sus estudios de 1845 sobre el hachís pretendían ser un tratado que documentaba los beneficios físicos y mentales y que, en última instancia, sentaron las bases de la psicofarmacología moderna y el empleo de numerosos tratamientos con drogas psicomiméticas.

Aproximadamente en la misma época, William B. O'Shaughnessy -el médico de la British East India Company -en Calcuta, investigó, con su monografía de 1842 sobre la gunjah, introdujo el cannabis en la medicina occidental. Con este estudio dio validez a los usos populares del cannabis, descubrió nuevas aplicaciones y finalmente lo recomendó para una amplia variedad de fines terapéuticos. O'Shaughnessy corroboró su fama cuando, con ayuda de esta sustancia nueva y extraña, alivió con éxito los dolores reumáticos y puso fin a las convulsiones de un bebé.

Sir John Russell Reynolds fue el médico personal de la reina Victoria. A lo largo de su extensa trayectoria Reynolds comprobó que  el cannabis era útil para el tratamiento de los dolores menstruales, la dismenorrea, la migraña, las neuralgias, las convulsiones epilépticas y el insomnio senil. En 1890 hizo un análisis científico del  cannabis en el que, entre otras cosas, declaraba: “Puro y administrado correctamente, es una de las medicinas más valiosas con las que contamos”.

Entre 1840 y 1900 la prensa científica publicó, como mínimo, cien artículos significativos que recomendaban el cannabis como agente terapéutico en el tratamiento de diversas enfermedades. Así mismo, fue muy utilizada por los  herbolarios y se convirtió en una opción natural para las tinturas homeopáticas que estaban tan en boga. Los informes bibliográficos describían su eficacia para la curación de numerosas enfermedades.

El 1896 se desarrollaron nuevos y útiles derivados de la resina. Ely Lilly y Parke Davis emprendieron una aventura cooperativa y desarrollaron una variante muy potente y cultivada de la indica, a la que denominaron Cannabis americana. También se incluyó en diversas mezclas, y existían como mínimo treinta preparados farmacéuticos.

A comienzos del siglo XX, los compuestos de cáñamo eran corrientes en las cataplasmas, los medicamentos para animales y las medicinas no intoxicantes.

El empleo terapéutico del cannabis disminuyó, con la aparición de algunos cambios importantes en el mundo de la salud, como fueron: el desarrollo de la morfina y la invención de la jeringa hipodérmica; se consideró que la inyección era el medio moderno de administrar medicamentos. Y como los cannabinoides son liposolubles, no se disuelven en agua, ni se inyectan fácilmente en el torrente sanguíneo,  hace que sea poco práctico -mejor dicho, claramente peligroso- administrar cannabis mediante una inyección intravenosa.

Por esta razón, el empleo terapéutico del cannabis fue reemplazado por fármacos hidrosolubles e inyectables. Al filo del siglo los preparados con cannabis desaparecieron gradualmente de la botica por diversos motivos: la inexistencia de preparados inyectables, la dificultad para conseguir lotes de potencia estándar y la gran variedad de las respuestas individuales a la misma dosis. 

También fue significativa la introducción de una multitud de drogas sintéticas, más fáciles de producir de forma estandarizada y más cómodas de administrar, aunque casi nunca tan eficaces y generalmente mucho más tóxicas que el cannabis. 

Sea como fuere, aún se expendían 28 preparados farmacéuticos con cannabis cuando casi todos los usos de la planta, incluido el medicinal, fueron tajantemente prohibidos en Estados Unidos. 

A esta etapa del prohibicionismo y los efectos que esta tuvo a nivel social, político y económico a nivel mundial, será abordado en la próxima entrega de nuestra columna. 

Bibliografía: 

GABRIEL ANDRÉS NAVARRO - Presentación  en ppt. del Curso sobre Cannabis Medicinal realizado por ONG Cannabis Medicinal Rio Negro (2019) . USO MEDICINAL DEL CANNABIS PROHIBICIONISMO - Médico Legista - Mg. en Medicina Forense - Subdirector Cuerpo de Investigación Forense 1ª CJ PJRN -  Graduado del posgrado en Endocannabinología y Terapéutica Cannábica de la Universidad Nacional de La Plata.

CHRIS CONRAD “Cannabis para la Salud. Sus aplicaciones en medicina y nutrición” . Título original: Hemp for Health Traducción de Margarita Cavándoli . 1998, Ediciones Martínez Roca, S. A.. Enric Granados, 84, 08008 Barcelona, Spain

*Psicólogo

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