ESPECIAL PARA DIARIOANDINO

Historias de lactancia en la Red del Banco de Leche Humana de Neuquén

Yesica, mamá de Lorenzo, relata cómo se convirtió en mamá donante y el cambio del modelo de crianza. Por Andrés Sandoval.
Historias de lactancia en la  Red del Banco de Leche Humana de Neuquén
30/10/2019
P

or Dr. Andrés Sandoval

Esta historia de lactancia nos lleva a la ruta 40 km 2160, donde viven Yesica, Matías y recientemente Lorenzo.

Esta geografía cordillerana entre San Martín de los andes y Villa La Angostura está viviendo el ciclo anual de pariciones. Es la época en la que nacen los bebés de los animales que viven en la zona y abunda en el bosque la vida nueva, vida de otros mamíferos que se nutre también a través de la leche de sus mamás.

Matías y Yesica hace 3 años decidieron conformar una pareja, entonces por isla Victoria, para luego ser trasladados a la seccional de guardaparques de Villarino, en Pichi Traful. Para ellos este traslado significó una gran oportunidad.

Nos abren esta mañana la puerta de su hogar y mientras compartimos mates vamos charlando de esta experiencia nueva de ser madre de Lorenzo. Yesica dice: "todo el mundo dice que estoy loca porque elegimos vivir acá, aislados", y se sonríe porque está segura de que están más conectados que aislados y si es que faltaba algo en su vida, Lorenzo lo vino a crear.

La maternidad transcurre como parte del ciclo de la vida sin problemas, quizás un poco de nostalgia por la familia ampliada que este lejos, a veces se extraña o se desea que estuvieran más cerca para compartir el dinámico crecimiento de Lorenzo. Así sería diferente, pero también se disfruta el tiempo solos.

"Estamos lejos del consumismo, pero no nos falta nada, nada que realmente necesitemos. Y si nos falta algo, lo hacemos", asegura.

"Igual yo vivía en una gran ciudad, una realidad muy distinta. Acá arranque siendo voluntaria de Parques Nacionales y te vas dando cuenta de que cosas realmente necesitas y son importantes. Aunque cuando voy a una ciudad me quiero comprar todo – sonríe- lo que veo y me gusta, aunque me surge la duda de si es necesario", agrega.

"Mi realidad es muy diferente a la de mis amigas y/o hermanas que también están viviendo esta etapa de crianza. Así que vivo indirectamente la angustia que les genera tener que volver a trabajar y no saber cómo continuar la lactancia o si tendrán que dejar al bebe al cuidado de otra persona o institución. Mi hermana re sufrió volver a trabajar, aunque le va encontrando la vuelta para poder sostener la crianza. También tengo amigas con distintas realidades, pero todas convencidas de que la lactancia materna es lo mejor y esforzándose para sostenerla. Yo trabajo desde mi casa, como administrativa freelance, claro en casa no tengo conectividad, pero venimos al pueblo y semanalmente me conecto",relata.

"Mi mamá vino de visita y me trajo una gran sorpresa: mi cuaderno pediátrico. Con mi historia clínica de bebé. La empecé a leer ¡Y vi que me empezaron a alimentar a los 3 meses!, dejé a esa edad de tomar la teta y comencé a comer ´como indicó el médico´. Me sorprendió mucho y pudimos charlar de eso y muchas cosas como ´malcriar´, conceptos que para mi hoy tienen otra significación, vamos construyendo con Matías y Lorenzo otro modelo de crianza. Y eso también tiene que ver con elegir dar la teta, es como parte de un camino", cuenta Yesica.

"Me sorprendí del Banco de Leche Humana (BLH), me enteré de que existía por publicaciones en las redes sociales del hospital de villa la angostura, y vi un afiche en la guardia. Las redes sociales fueron para mi la forma de enterarme que no era necesaria anestesia o episiotomía para el parto, y muchas otras cosas con las que acuerdo respecto a la crianza, hay mucha y variada información, pero voy preguntando y eligiendo."

Lorenzo nació en la clínica Chapelco y fue muy positiva la experiencia de parto respetado. "Un día esperando en la clínica el control de mi bebé, vino una mamá al centro de lactancia materna a donar leche y pensé que yo también quería hacerlo. Mati se enganchó también con la idea y me estimula y acompaña a que sea una mamá donante", dice.

Yesica, Lorenzo y Matías

"Después Lorenzo tuvo que estar internado en neonatología en la clínica Chapelco e íbamos al centro de lactancia materna cada 3 horas a sacarme leche para darle, me angustiaba que no fuera suficiente, ahí supe que había leche del banco de leche y el plan B seria darle esa leche, eso me tranquilizó un montón y me motivó más a ser donante. Y coordinamos al alta de Lorenzo.Esto es lo que hoy puedo reflexionar y compartir, en este camino que recién empieza…"

 

¡Gracias Yesica, Matías y Lorenzo!

 

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