Tips para comenzar a educar a un cachorro

 La entrenadora Adriana Martinelli explica una serie de pasos sencillos y fundamentales para convivir en armonía los primeros tiempos en que traemos un cachorro a casa.
Tips para comenzar a educar a un cachorro
25/06/2019
Q

ueridos lectores: hoy vamos a hablar del mundo mágico y turbulento de tener un cachorro en casa.

En el artículo anterior tuvimos en cuenta muchas consideraciones acerca de por qué tener un cachorro. Si creemos que estamos listos para esta desafiante tarea, entonces, vamos a ver algunos puntos que nos van a servir para tener una buena convivencia.

Si aún no tenemos al cachorro, entonces, es muy importante que sepamos que es bueno traerlo con al menos sesenta días de edad y no menos. Siempre escuchamos que a los cuarenta y cinco días, este bebé está listo para dejar a su madre. ¡¡¡Y es cierto!!! está listo a nivel salud. Si podemos dejarlo quince días más con su mamá y hermanos, en este período hay una tarea muy importante de educación canina. Estamos hablando cien por ciento de conducta. En estos días, su mamá corrige de manera adecuada el juego entre los hermanos, enseñando a inhibir la mordida, mostrando hasta donde es juego y cuando se pasó un poquito de la raya. Muchas veces, el criador o dueño de la hembra ya no puede más con tantos cachorros y necesita entregarlos pronto, pero si tienen la opción de elegir, no se arrepentirán.

Muchas veces, encontramos cachorros abandonados que no llegan ni a un mes de edad. En este caso, adoptarlos es crucial para su supervivencia, pero debemos consultar a un entrenador para ayudar en su educación, ya que el cachorro puede crecer y mostrar signos de agresión o de mucho miedo. Esto es porque faltó el curso inicial de socialización que su mamá les da.

Dicho esto, pasemos a la parte donde este cachorro llega a casa.

Los primeros días debemos ser muy complacientes, ya que este bebé dejó a su mamá y hermanitos atrás, y por supuesto que va a extrañar. Pensemos que los cachorros duermen junto al vientre materno y se apilan entre los hermanitos, estando siempre calentitos. Yo recomiendo que los primeros días, armemos una caja abrigada y la pongamos cerca nuestro, así el cachorro sufre menos el destete. Una vez que ya se adaptó a su nueva familia, estamos listos para asignar el lugar donde dormirá.

Al contrario de lo que la mayoría piensa, nuestro perro necesita un pequeño lugar para dormir, y cuanto más pequeño mejor. Los espacios amplios le generan mucha incertidumbre. En cambio, los lugares pequeños le dan seguridad. Pensemos que si estuvieran en estado salvaje, dormirían en cuevas muy reducidas, y a eso se transporta su memoria genética.

El primer tiempo vamos a ver que el cachorro hace sus necesidades por todas partes. ¡¡¡¡Seamos pacientes!!!! El perro no madura su parte urinaria e intestinal por varios meses. Un bebé humano tarda unos años en dejar los pañales. No le pidamos a nuestro perro que no ensucie mágicamente desde el primer día. Lo bueno, es que este período es más corto. Y puede ser aún más corto si nosotros hacemos las cosas bien.

Durante la noche, nuestro perro va a ir aguantando cada vez más horas sin ensuciar, pero solo si duerme en un lugar reducido. Su naturaleza, los obliga a no ensuciar donde duermen (así mantienen su cueva limpia), pero si tienen todo el living o toda la cocina, entonces pueden ensuciar por todas partes, dejando su camita impecable. En estos casos es un muy buena opción las cajas de viaje, o adaptar un espacio en casa.

Otra cosa que hacemos mal muy seguido, es retar a nuestro perro por encontrar suciedades pasadas. El perro entiende el reto a la acción que está haciendo en ese preciso momento, y quizás lo retamos cuando nos está saludando, cuando está moviendo la cola o cuando está durmiendo. Jamás asociará ese reto, a que ensució la casa. Esto es muy pero muy común, y el perro entiende nuestro tono de enojo y lo asocia a querer saludarnos, o a lo que esté haciendo. y este perrito comenzará a tener un carácter ansioso o inseguro porque lo estamos confundiendo y no sabe qué debe hacer. Entonces, si encuentro algo sucio, sin decir nada, lo limpio. Si veo a mi perro haciendo pis, sin gritar, lo llevo al patio, aunque deje un caminito regado en la casa, espero a que termine de hacer sus necesidades afuera y lo felicito. Escucho muy seguido, "mi perro está horas en el patio y entra a hacer pis". Esto es porque está mucho tiempo afuera solo, y este bebé necesita de su guía humano. Si me quedo afuera un rato con él, podré ver cuando hace sus necesidades, felicitarlo, y en poco tiempo, este perrito entenderá que ese es su lugar.

Otro tema muy importante, es la comida. Si lo educamos bien desde el principio, tendremos un perro muy agradable.

Nuestro perro no debe comer al mismo tiempo que nosotros, ni antes que nosotros. En una manada canina, el líder come primero, y recién cuando éste sació su hambre, come el resto de la manada. Para que nuestro perro nos obedezca, debemos comer primero nosotros, y recién cuando terminamos, darle de comer a nuestro perro. Alimentarlo mientras estamos en la mesa, es un frecuente y gravísimo error. También es común que le den de comer antes así no molesta mientras estamos cenando. Este también es un error. Debemos tomarnos unos minutos para enseñarle al cachorro a no reclamar comida mientras comemos nosotros. Entonces nuestro perro comerá después de nuestro desayuno, almuerzo, merienda y/o cena.

Otro tema muy complicado mientras convivimos con un cachorro, son las roturas. A veces nuestro perro rompe una zapatilla, media e incluso un sillón completo. Debemos adecuar la casa al igual que se hace con un bebé humano, para disminuir sus riesgos (como no dejando cables a su alcance) y para disminuir las posibilidades de quedarnos sin calzado. Para nuestro perro, todo lo que esté a su alcance es un juguete. Si agarra algo que no queremos, debemos sacárselo y ofrecerle algo que si puede agarrar, y así vamos enseñando. Y el peor momento es cuando nos vamos de casa, y la casa le pertenece al cachorro. Hay que animarse a abrir la puerta y ver con que nos encontramos. Normalmente, el común de las personas, lo deja en toda la casa, por culpa porque se va a trabajar y el perro estará solo todo el día. ¡¡¡ERROR!!!

El perro buscará la manera de pasar todo ese tiempo de soledad, en ese lugar inmenso, haciendo fechorías.

Reduzcamos su lugar, dejemos un pote con agua, algunos juguetes permitidos y usemos el ingenio para que sea entretenida su espera hasta que volvamos. Un buen hueso, una pelotita de tenis que podemos rellenar con comida, botellas con cosas interesantes en su interior, cajas de cartón para que entren, salgan y trepen, ymuchos juguetes más. Hay juguetes que ya vienen listos para ellos, pero siempre pueden fabricarse en casa. Y no nos olvidemos que el mismo juguete toda la vida, puede ser muy aburrido!!!

Espero que les haya sido de utilidad. Esto es solo una parte muy pequeñita de su educación. Cada quince días seguiremos encontrándonos con nuevos temas. Pero si tienen alguna duda pueden comentarlo en esta nota y las iré incluyendo en cada artículo. ¡¡ Hasta la próxima!!

 

Adriana Martinelli

Entrenadora canina

Picassa escuela canina

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