Ñoquis del 29: La receta típica, las variantes y la historia del tradicional plato

En esta nota, conocé la historia de la tradicional pasta italiana y los secretos para hacerlos perfectos.
Ñoquis del 29:  La receta típica, las variantes y la historia del tradicional plato
27/05/2019

Ingredientes para Gnocchi o Ñoquis de patata. Receta italiana
1 Kg. de papas
200 g. de harina de trigo
2 yemas de huevo
Sal y nuez moscada rallada o en polvo (a gusto)

Los ñoquis o gnocchi son un tipo de pasta italiana que se elabora principalmente con papa y unos ingredientes básicos que siempre vamos a tener en casa: un poco de harina, yema de huevo y sal.

Partiendo de la receta básica admite además una gran variedad de ingredientes como el queso ricota, espinacas, calabaza, banana, yuca, etc…  A la hora de degustarlos, se suelen acompañar de la salsa que más nos guste. Las más frecuentes son las salsas de tomate, y las elaboradas con algún tipo de queso.

Cuando hablamos de cocina italiana todo el mundo piensa en pasta fresca italiana, el risotto o la pizza, pero los ñoquis son también un plato tradicional en el país transalpino. Su origen se remonta al siglo XIX (1880), cuando en Italia se produjo un hecho histórico que derivó en su creación. Los señores feudales eran los propietarios de los molinos donde los campesinos molían el trigo, que luego usaban para elaborar pasta.

En esas fechas los “signori” decidieron subir el precio de utilización de los molinos, haciendo que la harina aumentase considerablemente su precio. Ante esta perspectiva los campesinos sustituyeron con éxito la harina por el puré de patatas, surgiendo entonces los “Gnocchis”, nombre que en italiano significa “bollos” o “pelotillas”. Comenzaron a prepararse en el Noroeste de Italia y de allí se extendieron luego por el resto del país.

En Argentina el plato se incorporó a la mesa de la mano de los emigrantes italianos y es tradicional comerlos el día 29 de cada mes. Ese día los argentinos ponen un billete debajo del plato para atraer la suerte y la prosperidad. En Uruguay y Paraguay también está muy extendido su consumo.

Hoy en día encontraremos ñoquis ya preparados en las tiendas y supermercados, listos para cocinar. Pero es preferible hacerlos nosotros mismos porque, como siempre se dice, “no hay color”.

Se elaboran de manera sencilla, con ingredientes básicos y tampoco son necesarios utensilios especiales. 

Una gran ventaja de esta receta es que es perfecta para hacer con niños. Los más peques de la casa se divertirán de lo lindo haciendo la masa para los ñoquis, y además los iremos iniciando en el mundo de la cocina.

 
Preparación 
Cuando vayamos a comprar las papas es preferible que las escojamos de un tamaño similar, porque así luego se cocinarán de igual manera, estando todas en el mismo punto.

1- Ya en casa el primer paso será lavar bien las papas, para quitarle la tierra o suciedad que puedan traer.

2-Las cocemos sin pelar en abundante agua hirviendo, durante 20-25 minutos, dependiendo de la dureza de las patatas y su tamaño. Se cocinan con su piel para evitar que absorban agua durante la cocción.

3-Pasado el tiempo, pinchamos las papas con un tenedor o similar para comprobar si están ya hechas. Lo sabremos cuando al pincharlas, entra y sale el utensilio con facilidad (lo mismo que hacemos cuando horneamos un bizcocho). Retiramos de la cacerola y las dejamos reposar 10-15 minutos, para poder manejarlas sin riesgo a  quemarnos.

En cuanto estén más frías, las pelamos y volvemos a ponerlas a enfriar otros 10 minutos más. Es importante que la carne de la papa esté templada, lo que nos facilitará manejar la masa con facilidad. 

4-Con un pisapuré o con un tenedor, machacamos las papas hasta convertirlas en un puré homogéneo, es importante que no queden grumos.

5-Enharinamos la tabla o la encimera donde vayamos a trabajar con los ingredientes. También echamos un poco de harina en nuestras manos para que no se nos pegue la masa de papa. Con el puré hacemos un volcán y en el hueco echamos la sal, un poco de nuez moscada molida (al gusto de cada uno, pero poco) y las yemas batidas de dos huevos.

Vamos mezclando con los dedos poco a poco, incorporando harina  en cantidades pequeñas. Seguimos mezclando y amasando con las manos añadiendo la harina que necesitemos.

6-Dependiendo de la humedad de las papas podremos necesitar más cantidad de harina para lograr la textura final. Debemos de conseguir una masa homogénea, sin grumos o partes duras, que sea flexible, blanda y no encontremos dificultades para amasarla. Tampoco se nos pegará a los dedos. Hacemos una pelota y dejamos reposar 10 minutos.

7-Separamos un poco de masa y con la ayuda de las manos la extendemos haciendo un cilindro, que cortaremos en porciones (que serán los ñoquis) de 2 cm. de tamaño. Repetimos el proceso con más porciones de masa, hasta terminarla por completo.

8-Los ñoquis podemos dejarlos lisos tal cual o darles su típica marca rayada. Hay un utensilio de madera especial para esto, aunque si no disponemos de él podemos hacer algo similar con la ayuda de un tenedor. Tomamos un ñoqui, presionamos contra la parte de los dientes del tenedor y lo hacemos girar, quedando un hueco en su interior y unas estrías o rayas en su parte exterior. Si gustan más redondos, bastará con bolear cada ñoqui y luego darle la forma definitiva.

Terminado todo el proceso vamos a darles el sencillo toque final.

9-En una cacerola con agua hirviendo y sal (en las proporciones habituales para la pasta: 10 gr. de sal por litro) vamos echando ñoquis en cantidades pequeñas, por ejemplo de 10 en 10, para que tengan espacio suficiente y no se peguen entre ellos. En un primer momento se irán hacia el fondo de la cacerola. Pasado un rato, comprobaremos que se elevan y comienzan a flotar en la superficie. Ese es el punto ideal de cocción. Retiramos con una espumadera y repetimos con el resto de los ñoquis.

Y ya estarán listos para añadirles la salsa que más nos guste.

Consejos y recomendaciones
En cuanto termineen de hacerlos debés hervirlos inmediatamente. Cuando la masa de los ñoquis descansa se humedece y te pide más harina, con lo que al cocinarlos quedarían duros como una piedra.

Si salieron muchos se pueden congelar antes de cocerlos. Primero se ponen en una bandeja dentro del congelador, y pasados 50-60 minutos estarán suficientemente fríos para no pegarse entre ellos. Los pasaremos entonces a una bolsa o tartera y de vuelta al congelador.

Si lo quieres hacer de una manera más profesional también puedes blanquearlos. Los hervimos en una cacerola durante un minuto, los colamos y enfriamos en un bol con agua fría. Los colamos y añadimos un chorrito de aceite de oliva virgen extra. El resto sería igual que si los congelas tal cual, pero conseguirás  un resultado mejor.

Cuando queramos cocinarlos no necesitan descongelación. Los ponemos a cocer directamente en el agua hirviendo como si estuviesen recién hechos.

Si querés darle tu toque, en vez de papa podéis preparar un puré con otra verdura (son muy famosos los de calabaza o los de remolacha). Es importante que lo utilices tibio cuando lo juntes con la harina. Si el puré está frío pueden quedarte grumos. Si te animás con esta opción, la cantidad de harina que lleva es el 30 % del peso del puré, es decir que si haces 700 g. de puré vas a necesitar aproximadamente 210 g. de harina de trigo.

Fuente: https://www.recetasderechupete.com/

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