OPINIÓN

La renuncia del Auditor: "Lo que falta contar"

Gunardo Pedersen, de la VOZ Radical, reflexiona sobre la "renuncia" del auditor municipal que el MPN y parte de la oposición aceptaron.
La renuncia del Auditor:
18/06/2018

“Dura lex, sed lex” (Dura es la ley, pero es la ley)
Antes:
En 2009 se aprobó y entró en vigencia la nueva Carta Orgánica Municipal.
Contiene el mandato de designar a un Auditor Municipal, y a un Defensor del Pueblo.
Hubo iniciativas de designar al Defensor del Pueblo, en el período 2011 - 15, pero la mayoría de 4 concejales del MN no lo quiso. No quería “órganos de control”.

Elegido el nuevo Concejo e iniciado su funcionamiento (diciembre 2015) el bloque llamado entonces CC ARI, a través de su concejal Fabián Fasce, presentó ambos proyectos, que se fueron demorando por la obstrucción permanente que hizo el MPN.

Inicio: Finalmente se logró la aprobación de la figura que había sido resistida por el bloque oficialista. A la hora de tratar el tema, eran 4 concejales de la oposición que lo apoyaban, y el oficialismo que lo obstruía y postergaba la decisión. Fundamentando y maniobrando, la oposición logró aprobarlo, y se logró la unanimidad. Nadie quiso “quedar en orsai”.

Se tardó meses en ponerlo en funciones. Primero el concurso, después las formalidades, después el gobierno municipal que adujo que no tenía plata para alquilar una oficina y que carecía de instalaciones propias. Finalmente se logró el local. A ocho años de la sanción de la COM.

Se hace camino al andar:
El desagrado del bloque del MPN se hizo sentir fuerte y claro, cuando el dictamen referido a la falta de control de Ketamina. Para ese entonces, ya se había pronunciado en varios casos. “Hay que echarlo” se oyó decir en ese bloque. Ya entonces.

El Auditor puso su renuncia a consideración del Concejo. Estábamos en julio del 2017.

Mientras siguió haciendo su trabajo.
Uno a uno, sus dictámenes fueron entregados con pedidos de investigación referidos a temas por demás delicados:
1) Presunción de faltantes de rollizos talados en el loteo social;
2) Falta de cumplimiento del gobierno, del artículo 222 de la COM, que prevee ...El plantel municipal…no puede exceder del uno y medio por ciento del total de la población”… (esto sería 250 agentes, cuando el “uso y costumbre” ha llevado ese número a 430 agentes, y esto es cierto); Es más, se sigue contratando ilegalmente.
3) Falta de control de las horas extras pagadas por encima del límite lógico, en abundancia, y hasta en exceso de casos particulares.
4) Presunción de falta de control de Ketamina, la droga que puede servir para anestésico veterinario, pero también como “droga de la alegría”;
5) Denuncia de corrupción en la compra de combustibles por personal del municipio.
6) Denuncia de falta de autopartes de los vehículos de baja en el parque municipal.
7) Irregularidades en la venta de residuos de la Planta Municipal. No funcionaba la balanza, y la pregunta fue ¿cómo pesan el kilo? (se vende por kg.). Y además, los precios estaban desactualizados, como si viviéramos en un país sin inflación.
Hay otros dictámenes que configuran la labor del Auditor. Cada uno debería estar en donde debe estar: en la Municipalidad.

Mientras tanto, muchas cartas de lectores, artículos y muchísimos comentarios de nuestros vecinos en la calle, aprobaron que se investigara. Realmente hubo mucha aprobación.

Mientras, el gobierno municipal, por otra parte, incumplió la Carta Orgánica que manda a dotar de un administrativo de su planta, para las tareas de la Auditoría. Nunca se le proveyó. No sería conveniente decir que es porque no había un empleado municipal disponible. Sería una mueca de burla. El Auditor trabajó sin personal alguno. Solo.

Y aquí viene lo más increíble.


Desenlace: ¿Cómo arreglamos esto?
No hace dos semanas, el auditor retiró su renuncia (la de un año atrás, y referido a una sola acción) y dice que seguirá trabajando sin condicionamientos, para cada caso de corrupción que detecte.
En un ejercicio audaz, un verdadero “pase de magia”, una agachada picaresca, un artilugio indecoroso, la Presidente del Concejo, del MPN, convocó a una reunión de la que advierte que se tratará la renuncia presentada por el Auditor.
Recuerden: Era de un año atrás, cuando se le cuestionó un tema puntual.

Como el Auditor había retirado su renuncia, el Concejo utiliza el argumento de que su renuncia había pasado a “estado parlamentario”, por lo tanto se la podía aceptar, y así lo hizo. Con cinco votos a favor de aceptarla, y dos abstenciones.

Artilugio extemporáneo. Recurso no ético, ni estético. E ilegal. Esas cosas no se hacen. Claro que se pueden hacer, lo llamamos “manotazo de ahogado,”, en la calle, pero califica muy mal a quien lo utiliza.

Hasta acá, he tratado de ser lo más objetivo posible. Pueden haberse detectado fallas en la función del Auditor Minaard, y un par de concejales dicen que le advirtieron. Una advertencia, una sanción, una polémica, y hasta el pedido de renuncia de manera formal, podría haber sido una medida correcta.
Pero aceptar una renuncia retirada – aunque se la quiera justificar con que tiene “estado parlamentario” – es realmente mala praxis parlamentaria. Descalifica a los Concejales.

Mientras tanto, la ley – en este caso la carta orgánica Municipal – dice en su artículo 279 “in fine”, sobre el auditor: “…solo puede ser removido por medio del juicio político, conforme lo establece la Carta Orgánica”.
Hágase el juicio político.

Pero no. Alguien no quiere que se sepa objetivamente, si es que el Auditor hizo bien o mal su trabajo, y si está conforme a derecho o no. Y pareciera que no quieren que se conozcan las actuaciones.

Alguien quiere archivar el tema.

Mientras tanto, el Concejo deja pasar irregularidades que son un atropello furibundo a nuestro código urbano, y sin sonrojarse, declara primero que interpelará a los funcionarios responsables (Bruni y Ticzinsky) de haber aprobado una obra que no cumple con nuestro Código, sin tener para ello, atribuciones. Después dice que primero van a hacer una sesión referido al tema, con lo cual se cae la interpelación. Y todos contentos.
Acepta un Dictamen del Asesor legal que sustituye a nuestro Código Urbano, que violenta nuestra legislación. Y no advierte otro dictamen, donde se favorece a un desarrollador con el mismo método de Dictámen del Asesor letrado municipal, que borra las leyes referidas al retiro de las construcciones de las aguas. (Ley de sirga).

Sin embargo la ley es ley, y el Concejo, que en este caso deja de ser Honorable, y el Ejecutivo, violentan la ley, con un Dictamen (¿no es vergonzoso?) de su propio asesor.

Así, consagran que la única ley que está sobre todas las demás, es la Ley del hecho consumado.
No hacen caso ni siquiera a la antigua ley Romana: “Dura es la ley… pero es la ley”.
Por eso, por todo esto, el Concejo ha perdido autoridad. Debería empeñarse en proceder bien, mejorar su propio funcionamiento, y corregir estos errores.

Prefirieron decir: Maten el Mensajero.
NB: Prometemos ampliar este tema, conforme tengamos pruebas de mal funcionamiento de quien sea. Cada vez que encontremos evidencias, las comunicaremos.

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